Hace 2 días fui testigo de un acto violento homofóbico. Cargo con la culpa de no haber reaccionado, pero ahora tengo la experiencia y seguramente (por desgracia) sabré que hacer la próxima ocasión.
Eran aproximadamente las 9:45 pm, en la línea 6 del metro. Todo empezó entre Instituto del Petróleo y Vallejo, @ArchW0lf y yo escuchamos una discusión en la que 2 hombres se amenazaban con “romperse la madre”, era un señor aproximadamente de 50 años molesto según él, por la exhibición de su preferencia sexual de una pareja de gays, dos chicos de aproximadamente 20 – 25 años.
Sólo un chico de la pareja gay le hizo frente al señor, cerca de la puerta del vagón se agredían verbalmente y amenazaban con golpearse. Todos veíamos y escuchábamos, algunos señores le pedían calmarse al señor.
Me arrepiento de no haber jalado la palanca y muchas veces me ha faltado valor, sobre todo cuando están drogándose. Mi obstáculo principal es el miedo de ser agredida físicamente inmediatamente después de hacerlo.
Al llegar a Vallejo, el chico que no estaba peleando verbalmente se salió del vagón e intentó jalar a su pareja, pero el señor pateó a su pareja con tal fuerza que logró sacarlo , el chico agredido siguió gritándole al señor y a pesar de los gritos el conductor no paró el metro ni llegó un policía. El agresor físico regresó tranquilamente a su asiento.
Un chico - que también era gay, lo mencionó- le dijo al señor que en nada le afectaba que se besaran, a lo que el agresor contestó: A MÍ ME VALE MADRE SU SEXUALIDAD, PERO QUE NO LA DEMUESTREN EN PÚBLICO, YO SOY UNA PERSONA NORMAL. Y el chavo se calló. Nadie dijo nada, pero yo me quedé con el grito en la garganta, de esas veces que no sale y arde.
Estamos en una ciudad donde poco a poco se ha producido una apertura a la temática gay, pero aún quedan tabúes y principios religiosos que no nos permiten convivir y exponen la seguridad de las personas. El ser viejo no significa ser homofóbico, y ser joven no significa simpatizar, es una cuestión educativa, por ejemplo aun escucho la palabra “maricón” con un una agresividad que da coraje.
Como anécdota, hace 8 años unas tías (en realidad una es mi tía directa y la otra es su novia) y yo, presentamos un proyecto para un programa en radio por internet. Expusimos la temática con la hija del dueño, quien era un periodista que había tenido fama en su juventud; a ella, le fascinó, pero cuando llamó a su papá, de aproximadamente 60 años, pensamos que no aceptaría, nos escuchó, no nos dejó terminar y dijo: Es justo lo que necesitamos, un programa de ese corte para mantener a la juventud gay informada.
No todo es miel sobre hojuelas, pero la ciudad está evolucionando y me da gusto, Ttene oscuros matices que con instrucción en los medios podríamos ir cambiando. Por supuesto que podemos hacer nuestra labor en casa, con nuestros padres, hermanos, tíos, abuelos, hijos.
Gracias por leer.
Besitos de café.

1 comentarios:
Oh! Ps si ya sabemos que hacer para la otra -.- maldito viejito!
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